Colaboraciones Oconowocc: Bassdrum
Crédito, financianción, refinancianción, préstamo, tarjeta, ampliación de tarjeta… si cualquier particular, autónomo o PYME se acerca a su sucursal bancaria habitual y suelta una de estas palabras es tratado como un marginado social. Y no creo que sea porque los directores e interventores de las oficinas bancarias sean niños autistas, con todo mi respeto a este colectivo.
En diversos medios de comunicación oímos noticias diciendo que los bancos reciben importantes sumas de dinero para poder prestar el dinero a particulares y empresas… bla, bla, bla. La realidad es bien distinta. Según publica Cinco Días «Bankia ha reducido un 7,8% la financiación hasta los 116.330 millones. Pese a las caídas tanto en hipotecas (4,6%), que aún representan las tres cuartas partes de la cartera de crédito del banco, como en créditos al consumo (9,4%), la entidad nacionalizada ha arañado cuota de mercado en el segmento de créditos a empresas, que queda en un 5,7%.
» Y la tónica general es que los bancos y cajas de ahorros reciben importantes sumas de dinero con el teórico objetivo para prestarlo a las empresas pequeñas, autónomos y particulares para que estos muevan la economía, pero no es así: la economía sigue gangrenada y las pequeñas empresas tienen pocas o nulas oportunidades de refinanciarse y seguir existiendo, lo que implica la subida interminable de la tasa de desempleo.
Esperemos que la tendencia cambie, pero son los que tienen el poder los que tienen que actuar.








