EL lado humano del Servef
El otro día fuí de acompañante con una persona para hacer unas tramitaciones en el Servef. Y no me gustó lo que vi.
Ya es bastante patético y lamentable que por culpa de la situación económica del país (ya sea por Bush, por los bancos, por las constructoras, por Solbes o por lo que rayos sea) millones de personas en España hayan perdido sus trabajos, pero lo que es más indignante es cómo se le trata.
Cuando entro en el local nada más entrar en un cristal veo un letrero que pone «pasen enseguida», para que no nos acumulemos. Vale. Luego veo en los receptáculos donde estan los funcionarios a gente mala leche, cabreada, y eso que ellos sí que tienen la vida asegurada, al menos por ahora..
Pero hay más: veo que, como hay pocas sillas, la gente por desgracia tiene que estar de pie, y el guarda de seguridad de turno se encarga de decirles como si fuéramos ganado que nos sentemos por que hay alguna silla por ahí libre.
Veo como personas que, claramente por su ropa, habían sido antes albañiles, sobretodo extranjeros, deambulan con cara de circunstancias de una ventanilla a otra sin darles demasiada explicación de lo que tenían que hacer.
Veo como en la maquinita de coger turno hay un cartel que pone «no se detengan, hay otra máquina enfrente». Otro que pone «no se paren para que no se acumulen». Pero bueno, ¿somos animales o humanos?
En fin. Así es el Servef, así es el sistema capitalista en el que nos toca vivir. Nos matan a impuestos y los despiden para que los impuestos que has pagado durante tu vida laboral te traten como ganado.
Ese es el lado «humano», ahora si que lo pongo entre mayúsculas, del Servef.








