Desde luego, nos merecemos que a España se le conozca solo por ser un pais de panderetas, sevillanas y toros. Primero fue la ceremonia de inauguración de la presidencia española por 6 meses de la Unión Europea. Fue flamenco y más flamenco, un escaparate al mundo entero, sobretodo Europa, de lo mismo: flamenco. Luego no nos quejemos de que no se nos conoce por otra cosa, caramba. Solo exportamos esa imagen.
Y luego está Eurovisión: otra vez, previsiblemente, nos va a tocar dar la nota con la que se ha votado más: Karmele Marchante. Qué barbaridad. ¿Que no hay músicos profesionales, o no profesionales que se han dedicado en cuerpo y alma al maravilloso arte de la música y que se intentan abrir un hueco en el mundo de la música? ¿Queremos hacer otro ejemplo de Chikilicuatre (o como digo yo, Chicilicutre) para ser el hazmerreir?
Karmele que se encargue de lo suyo, es decir, el pseudo-periodismo del corazón y que se deje la música para quien se ha esforzado en trabajarlo. Hay muchos músicos que por culpa de Operación Triunfo no salen a la palestra por que no les promocionan, cantando mucho mejor que ellos, para que encima venga esta mujer y haga el ridículo padre con su «Tsunami». No creerá que puede ganar Eurovisión, ¿verdad?
Y un mensaje a TVE: cambiad el sistema por que cada año os colarán a un bicho diferente. El próximo, digo yo, Antena 3 que promocionará a Chiquito de la Calzada, no se… El dinero que utilizan para llevar a esta gente a Eurovisión, qué se yo, ¿5.000 euros? ¿25.000? más vale que lo den a los de Haiti por que gastarse dinero para mandar a un perdedor y que encima España quede como el culo, como siempre, que no vayan.









