Valencia a partir de ahora criará ostras para su comercialización. No solo Galicia lo hará sino que en el Puerto de Valencia y su anexo en Sagunto habrán dos espacios dedicados especialmente para el cultivo de este molusco tan caro y, según dicen, muy bueno. Nosotros nos inclinamos más hacia la «clochina», mejillón en valenciano, más barato y también riquísimo sobretodo en paella, pero bueno, para gustos, colores.
La idea ha sido de la Agrupación de Clochineros del puerto de Valencia y Sagunt y así, tras el permiso de la Conselleria pertinente, se inicia un proceso de diversificación del negocio concentrado en otros territorios de España, sobre todo en Galicia y el Delta del Ebro. En Santa Pola se cria desde hace años pero un tipo diferente de ostra. Así, la clochina que también tiene su denominación de origen valenciano, competirá con la ostra valenciana y sus «familiares» gallegos. Se harán por ahora unas 30 toneladas de ostras anuales, para ver el impacto económico de este nuevo producto. Para comparar, decir que la clochina valenciana tiene más de 350 toneladas al año.
En fin, otro medio más de diversificar la gastronomia valenciana y su importación y exportación. No se sabe hasta que no se pruebe qué tal sabrá y qué calidad tendrá, pero al menos, la iniciativa es buena.