No, no lo recomendamos por la previsible y absurda historia de amor entre el protagonista, un esclavo celta, y una de las princesas de alta alcurnia de la villa de Pompeya. Eso sí, los efectos especiales son espectaculares y cómo se destruye la ciudad por el volcán famoso hay que verlo. Tan dramática resulta el desastre que incluso parte de la isla se hunde, recordando un poco a la película «2012».
La historia es de un gladiador al que llevan a Pompeya para fomentar el circo romano de allí y hacer que Roma se fije e invierta en provincias y no solo en Roma, y ahí conoce a la princesa. Uno de los generales romanos que vienen de visita la va persiguiendo por que quiere chantajear a su familia para casarse con ella, y al final cuando explota el volcán consiguen escaparse puesto que se enamora del esclavo celta, ¡qué tópico…!, y la pelea final entre el gladiador y el general romano acaba bien, claro está.
Y la tragedia viene en forma de que el volcán ha tenido tantas explosiones gigantescas que literalmente no pueden escaparse, y muere todo el mundo, hasta los protagonistas. En fin, como hemos dicho, es como «Pearl Harbor»: lo único que vale la pena es la destrucción en esta película. Lo demás, morralla absurda para rellenar.








