El «demócrata» Hugo Chávez, presidente de la República Bolivariana de Venezuela, nada menos que a 6 canales de televisión ha vetado por ser anti-Chávez. Algo inaudito, y algo que se supone que la libertad de expresión de allí debería de haber evitado.
Cuando a un gobernante se le sube el poder a las barbas y empieza a querer permanecer en el mandato para siempre o a vetar canales de comunicación alegremente por que no les gusta, es decir se va creyendo un mini-dios en un país determinado, mala señal: señal del comienzo de un dictador.
Y la historia humana ha demostrado que ningún dictador es bueno, siempre han abusado del poder. Por lo tanto, digamos que en Venezuela, que ya iba la cosa bastante mal, ahora va a ir a peor. Es una pena.








