Las bodas
La boda es un acontecimiento bonito, gozoso que, si todo sale bien, solamente pasas por ello una vez. Es un bonito día para estar con los amigos, familiares más cercanos y disfrutar de la nueva vida que le espera a uno.
Pero… ¿en qué se han convertido las bodas? En algo rutinario, burocrático y caro, extremadamente caro. Vamos a contar algunos aspectos de las bodas que resultan en todo eso que hemos dicho.
Primero los juzgados donde todos te dicen «vivan los novios, vivan los novios» (expresión curiosa por que los novios ya dejan de ser novios y ahora están casados, pero bueno…). Vale, hasta ahí más o menos bien.
Luego llega la terrible hora del convite. Buf. Cuántos actos burocráticos. Primero el clásico «que se besen, que se besen». Caramba. Ni comer te dejan. Luego vienen las frases complicadas como: «que el padre del novio bese a la madre de la novia», o «que el novio de la madre del padrino bese al padrino del novio de la madre de la novia»… en fin, frases inconexas e incoherentes por que son dichas bajo los efectos de la tercera botella de vino que te has tomado.
Luego tiene gracia los nombres de los platos: el de los entremeses es muy curioso por que normalmente es: «explosión de sabores diversos hechos con cerdo ibérico de primera calidad de las cordilleras cantábricas»… osea, una rodaja de mortadela y otra de jamón york comprado del Hacendado, vamos…
Luego viene lo de siempre: sale la tartita, todo el mundo haciendo fotos con el móvil que al día siguiente borran (claro, ¿quién quiere una foto de una tarta en su móvil?) y lo que mas odio personalmente: el baile.
El baile con tu cónyuge muy bien, estoy de acuerdo. Pero cuando vienen las pseudo-personas de siempre que ves que estás cansado y agobiado de todo y estás sentado con tus amigotes haciendo chistes y hablando del agobio que sientes, ves aparecer como un enjambre de langostas a esas personas que te dicen las típicas 3 frases de siempre, también bajo los efectos del alcohol:
– ¡¡¡eyyyyy levántate qué aburrido que eressssss!!!!
– venga, vamos a bailar!!!! (eso te lo dice mientras te va arrancando el brazo de cuajo estirándote para que te levantes mientras tu pierna derecha sirve de ancla para no hacerlo)
– los jóvenes tendríais que estar ahi en la pista, disfrutaaaaaaaaadd
Agónico, ¿verdad? Y mientras por fin todos se van yendo, te das cuenta de que tienes que pasar a la oficina de Administración para pagar. Ah, amigo. Y esa es otra historia: te clavan miles de euros por todos lados.
Y es que como digo yo… las bodas se han convertido en algo burocrático.
PD: otras parejas, por no decir que no tienen dinero o para no quedar mal con la gente, alegan que es que en sus países no se celebran las bodas como aquí. Eso también empieza a ser burocrático, por cierto.









Deja una respuesta