Muy buen final para el final de la primera temporada de Marvel´s Agent of SHIELD. Además, con sorpresa, ya que para finalizar esta primera temporada qué mejor que la aparición de Samuel L. Jackson, el gran Nick Furia, desde las últimas imágenes de la segunda parte del Capitán América.
Por fin atrapan a Ward, el gran traidor, gracias a una más que preparada y dura Skye que consigue engañarle, y vemos un interesante enfrentamiento entre el agente Coulson y Nick Furia contra el agente Garrett, el clarividente, que por culpa del suero que le han puesto ahora es más poderoso que nunca. Al final, no solo consiguen derrotarle sino destruirle en principio para siempre, en unas buenas escenas de acción.
Mientras, en el fondo del mar están nuestros amigos científicos que averiguan cómo salir de alli y llegar a la superficie donde les espera NIck Furia para rescatarles. El final del episodio es mítico, ya que Nick Furia le da el mando absoluto de SHIELD y la localización de una última base secreta que les queda abierta y entero, y Nick se va a un lugar desconocido, posiblemente para buscar junto con el Capitán América a Bucky, tal y como se quedó en la segunda entre del Capitán América, aunque esto último no lo dice claramente.
Por su parte, al morir Garrett, el control que tenía contra Deathlock desaparece y se va para convertirse en un héroe y no en el villano que servía a las órdenes del Clarividente por miedo a que le hiciera algo a su hijo.
En definitiva, Coulson y su equipo ganan y empiezan a reconstruir SHIELD. Como escena final (típica de las películas y series Marvel) aparece el padre de Skye, que no se le ve totalmente sino solamente una mano como quemada y entre vendas. ¿Quién será el padre de Skye? ¿Desaparecerá Nick Furia para siempre? ¿Será capaz el agente Coulson de regenerar de nuevo SHIELD? En la segunda temporada, se verá.









