Desde luego, mala, mala película. No solo por los actores y por la tontería monumental de argumento, sino que tratan de una manera demasiado «ligera» y de «comedia».
El argumento es el de una chica que comienza a gastarse dinero y más dinero en cosas tontas tipo bolsos y ropa sobretodo, hasta que se da cuenta que debe más de 18.000 dólares. El problema viene cuando la despiden y ahora ¿cómo va a pagar todo eso? Comienza una búsqueda de diferentes empleos pero no le va bien en ninguno de ellos hasta que conoce a un chico que, en pocas palabras, le saca las castañas del fuego y se queda con él.
Patética película, desde luego, de mal gusto.









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