De la palabra «terremoto» en inglés (earthquake) surge la idea de esta película, «arachnoquake», de araña. El argumento es el clásico de arañas gigantes. Un argumento manido, muy recurrido y muy predecible.
En una zona de Estados Unidos ha habido una serie de terremotos de gran intensidad, y de las fallas rotas han empezado a salir una serie de arañas gigantes que tienen la particularidad de echar fuego por su boca, como si fueran dragones. Hasta ahí la película. Luego, lo de siempre: los habitantes del pueblo se van encerrando en centros comerciales, las arañas van metiendo en capullos a la gente en cuevas subterráneas, la clásica chica guapa que la secuestran las arañas y el chico escéptico la primera vez la tiene que rescatar, etc…
En fin, no la recomendamos, por su argumento muy sabido ya en estos lares.









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