Espantosa y lamentable película. Impresionante lo mala que pueden llegar a ser algunas películas de serie B. Ni siquiera tiene gracia para reirte.
El argumento es esperpéntico: en un pueblo de las marismas interiores de Estados Unidos hacen una especie de destiladero de alcohol y lo tiran a los lagos, los tios guarros. Eso hace que muten los numerosos caimanes que hay. La caracteristica peculiar de estos caimanes es que son más grandes, tiran puas de sus colas y que si te muerden, tu mismo te vas convirtiendo en caimán, en unos esperpénticos desgraciados efectos especiales.
El final de la película es igualmente horrendo: al novio de la protagonista le muerde el caimán de su padre, y se convierte a su vez en caimán. Pero como antes se han liado y se ha quedado embarazada, viven felizmente juntos ella, el bebé y el caimán al lado del rio vigilándolos.
De verdad, una de las peores películas de serie B que hemos visto. Una pena de película.









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