No nos explicamos el por qué del partido de ayer del Valencia. Hubo dos partidos, realmente. Uno, en la primera parte en la que el Valencia volvió a ser el mejor, haciendo un juego desde el mediocampo hasta la delantera impresionante, como en el partido de ida pero esta vez marcando. 2 a 0 y se supone que ya estaba todo encarrilado y solamente les tocaría aguantar un poco al Villarreal y ya está.
Pues no. Le llegó la «pájara» al Valencia, y el Villarreal, un gran Villarreal, todo sea dicho, le remontó con goles inconcebibles para un equipo que está en octavos de la Champions. Emery no sabía reaccionar y los jugadores estaban como mareados. Total, 4 goles al Valencia y, de nuevo, en octavos eliminados de la Copa del Rey, empieza a ser una irritante costumbre.
Solo queda el consuelo de que ha sido el Villarreal, un equipo de la Comunidad Valencia y desde aquí esperemos que sigan haciendo estos partidazos y a ver si pueden inaugurar su palmarés ganando esta edición de la Copa del Rey. Al Valencia ahora le queda la Liga, el ser tercero ya que primero empieza a ser una utopía de nuevo, y en la Champions pueden lavar su imagen si eliminan a un peligroso Schalke 04. Que no se quejen si la afición les silba en el partido contra el Levante.
Un Levante por cierto que ganó al Real Madrid 2 a 0, no mal resultado, de todas formas. Y Mourinho que no se queje, que si le molesta que le insulten en un campo de fútbol, que se meta a camarero o a albañil, ahí seguro que no le insultan. Nos ha salido sensible, el entrenador este…








